ALONS, “PROTEGIDO” EN NUEVA YORK

ALONS, “PROTEGIDO” EN NUEVA YORK

La vida es un bien precioso, es el mayor activo que poseemos. Pero desde que existe una vida digital, también se debe proteger de la mejor manera posible. De este tema y de muchos otros, han estado charlando hoy Fernando Alonso y Eugene Kaspersky en una mesa redonda organizada en la Academia de las Ciencias de Nueva York, en el número 7 del World Trade Center, con representantes de los medios de comunicación de la Gran Manzana, durante el lanzamiento de la campaña promocional “Safeguarding Me”, llevada a cabo por Kaspersky Lab con el apoyo del piloto de la Scuderia Ferrari.

“La tecnología representa una gran ayuda a la hora de comunicarse y mantener contacto con nuestros aficionados, tanto en los buenos momentos, como en los malos”, dijo Fernando. “También es una forma de entretenerse; a menudo me encuentro con tiempo libre en un aeropuerto o en un bar, y aprovecho para charlar con amigos o para mandar algunas fotos. Ahora estamos siempre conectados y, por tanto, necesitamos proteger siempre esta vida digital, puesto que en ese momento estamos abiertos al mundo entero. ¿Hay demasiada tecnología? No, de hecho nunca es suficiente. Y no lo digo sólo como piloto de Fórmula 1, puesto que creo que es útil para todos. Sí, volviendo a nuestro deporte, se hace difícil decir si el equilibrio entre los distintos frentes es el ideal en este momento. Por ejemplo, creo que hay demasiado énfasis en la aerodinámica, que no tiene beneficio alguno en la producción de coches de calle; pero, en lo que a la seguridad, electrónica y motores se refiere, por mencionar algunos aspectos, creo que es muy importante todo lo que se está haciendo”.

“Decidí tener un perfil en Twitter porque puedo gestionar personalmente la relación con los aficionados”, continuó el español. “Me gusta mucho subir fotos y, generalmente, se me da mejor expresarme con una foto que en 140 caracteres. Por eso valoro tanto Instagram. ¿Se me pasa alguna vez por la cabeza tuitear desde el monoplaza? Bueno, sería bastante difícil, porque no hay mucho espacio en el ‘cockpit’ (habitáculo), pero sí que es cierto que habría muchas cosas interesantes que contar a los aficionados sobre todo el tiempo que se pasa en pista en un fin de semana de carrera; sin embargo, no se puede. ¡Hay un departamento de prensa que nos vigila constantemente!”.

“Tengo una página de Facebook que me está siendo muy útil a la hora de reencontrarme con gente con la que había perdido el contacto con los años”, continuó. “Gracias a esta herramienta, por ejemplo, hace unos meses estuve cenando con un montón de amigos del colegio con los que, quizás, no hubiese tenido otro modo de ponerme en contacto. Me he reencontrado con personas que llevan la misma vida ‘normal’ que probablemente yo hubiese tenido si no me hubiese convertido en piloto. Recuerdo que cuando era pequeño y empezaba con los monoplazas, mi padre me decía siempre que mirase más allá de un futuro sin carreras. Me contó, como ejemplo, que tenía un amigo que montaba ascensores y que quizás podría ofrecerme trabajo. Quién sabe, quizás me podría haber dedicado a ello, en vez de haber pilotado en Fórmula 1 para Ferrari. Para mí ha sido muy importante contar con una familia que siempre me ha hecho tener los pies en el suelo y que me ha hecho entender lo que realmente importa en la vida”.

Antes de partir rumbo a Brasil, no podían faltar las preguntas sobre Fórmula 1. “Quedan 71 vueltas, en las que se decidirá todo. El esfuerzo de meses se concentrará en poquísimo tiempo”, dijo el piloto de Ferrari. “Luego lo que pase, pasará, y lo importante es que hagamos todo a la perfección: la suerte es lo único que no está bajo nuestro control. Sabemos que podría ser suficiente con subir al podio. Confío en mí mismo y en el equipo, y lucharemos hasta el final. Somos honestos con nosotros mismos y con nuestros aficionados: sabemos que no somos súper competitivos, pero si aún estamos en la pelea, es gracias al equipo, que es el mejor de todos. Tendremos algunas pequeñas mejoras, pero los demás también las llevarán, con lo que la situación no cambia mucho. Quizás encontrar una buena puesta a punto pueda marcar la diferencia, o la forma en que el coche se adapte al circuito. ¿Sería una victoria, una venganza por lo de Abu Dabi 2010? No, creo que nos haría muy felices, y al 99% de la gente… Aunque quizás no a los de Red Bull. Ferrari es algo especial, con todo el mundo dando el 100% o más, puesto que se sienten parte de esta familia. No sólo en Fórmula 1, también en la parte industrial, porque cuando ven pasar un Ferrari por la calle saben que una parte de ese coche, por muy pequeña que sea, la han hecho ellos”.