“DIFICIL HABLAR”

“DIFICIL HABLAR”

“Es difícil hablar sobre María de Villota ahora mismo, ya que apenas me había quitado el casco cuando me lo estaban comunicando. Aún no me lo creo y necesito un tiempo para reflexionar. Es una noticia muy triste para el mundo del automovilismo, puesto que María era muy querida por todo el mundo. Ahora, lo único que podemos hacer es rezar por ella y su familia. Volviendo al plano deportivo, hoy ha sido un día en el que nos ha faltado ritmo. No nos esperábamos milagros tan sólo cuatro días después de Corea, pero no hemos sido tan competitivos como nos habría gustado y ahora debemos intentar mejorar, realizando algunos cambios que ya tenemos en mente. Afortunadamente, cuando hice el trompo no dañé los neumáticos; pudimos usarlos también para una tanda larga con el depósito lleno de combustible, aunque perdimos unas décimas desde la primera vuelta. Esperamos poder completar una vuelta limpia mañana y estar por delante de esos coches, como Toro Rosso y McLaren, que no pueden estar por delante, como ha ocurrido hoy”.