EL APOYO DE SEISCIENTOS

EL APOYO DE SEISCIENTOS

¿Qué puede aportarle a uno más energía que el entusiasmo de seiscientos niños? Difícil encontrar algo mejor, tal y como comprobaron esta mañana Luca di Montezemolo y Fernando Alonso quienes, junto con el consejero delegado Amedeo Felisa y el director de Recursos Humanos Mario Mairano, visitaron a los participantes del Fórmula Verano Junior 2013, el campamento de verano reservado a los hijos de los empleados de la compañía, organizado por Ferrari y el Ayuntamiento de Maranello.

Muy calurosa (y no sólo en el plano metafórico, dadas las altas temperaturas que se están alcanzando en esta fase final de julio) fue la bienvenida que los niños dieron a estos visitantes de excepción, todos reunidos para la ocasión en la escuela “Chiaffredo Cassiani”, una de las cuatro (tres en Maranello y otra en Módena) que forman parte del proyecto. Dos regalos especiales estaban preparados para la ocasión: Montezemolo recibió, de parte de algunas de las mamás de los niños, una placa de cuero realizada en el departamento de Tapicería en señal de agradecimiento por hacer este programa posible, mientras que Fernando recibió un paquete con un montón de cartas escritas por los niños, en las que obviamente alababan las hazañas de su héroe vestido de Rojo.

“Se trata de veras de una gran iniciativa, que pone de manifiesto el estrecho vínculo existente entre la compañía y esta zona”, dijo Montezemolo dirigiéndose a Lucia Bursi, alcalde de Maranello, presente también en el acto. “Me gustaría dar las gracias al Ayuntamiento de Maranello por su apoyo en un proyecto que está creciendo en popularidad año tras año”.

Lo confirman las cifras, puesto que el número de participantes aumenta cada año: en las cuatro ediciones que se han llevado a cabo hasta la fecha, se ha pasado de 200 a 600 inscripciones, divididos en dos grupos ( de 3 a 6 años y de 7 a 14). El campamento cuenta con cerca de cincuenta profesores, todos implicados en la planificación y organización de esta actividad que va desde las 7:30 de la mañana hasta las 20:30 de la tarde, con el fin de cubrir los tres turnos de trabajo.“Una buena inyección de energía”, dijo Fernando. “Casi como el impulso que te da el KERS en la salida: ¡justo lo que necesitaba antes de salir hacia Budapest!”.