¡QUÉ BUENO VER TANTAS CARAS SONRIENTES!

¡QUÉ BUENO VER TANTAS CARAS SONRIENTES!

“Fue agradable el regreso a Maranello tras la victoria del domingo. En el avión, estuve pensando una vez más en la carrera, y aún me costaba trabajo creerlo. Una vez aquí, ya vi las sonrisas dibujadas en los rostros de toda “nuestra gente”, y también lo mucho que desean trabajar duro para mejorar el coche en el menor plazo de tiempo posible.
Durante la carrera, sólo empecé a pensar que la victoria era posible tras la última parada en boxes. Con los intermedios, trataba de ganar todo el terreno posible, aunque sabía que, según se iba secando la pista y haciéndose realidad la posibilidad de cambiar a neumáticos de seco, todo podría cambiar. Luego, tras la parada, vi que Pérez estaba rodando muy rápido, metiéndome mucha presión… Pero de todas formas, sabía que sólo había una línea seca en la trazada, y de no más de dos metros de ancha; aunque siguiese bien mi estela, pasarme no iba a ser fácil y tenía la esperanza de poder defenderme así hasta el final”. 
“Es una lástima que ninguno de mis amigos apostase por mi victoria en Sepang, o por mi liderato en el campeonato tras las dos primeras carreras… ¡Creo que se hubiesen forrado! De todas formas, mis amigos de verdad están todos muy contentos y felices por la victoria, aunque ninguno de ellos, y en esto incluyo a todo el equipo, se ha hecho ilusiones. El campeonato no ha empezado precisamente como queríamos y hay mucho trabajo por hacer. Pero hay una cualidad que siempre he admirado de Ferrari, tanto cuando corría contra ellos, como ahora que soy parte del equipo: la de no rendirse nunca”.

“Las dos próximas carreras volverá a tocar defenderse, y no hay duda alguna sobre ello. Hasta que no seamos capaces de ser competitivos y de pelear de forma consistente por podios o victorias, todo lo que podemos hacer es tratar de limitar los daños. Si se dan unas condiciones normales, tenemos que intentar no perder muchos puntos con respecto a los mejores. Esperemos poder hacer lo mismo que en Australia y Malasia…”


“Ahora, voy a seguir unos días en Italia para realizar un chequeo médico rutinario en el Centro de Fisiología de Forli, donde mi entrenador Fabrizio Borra ordena y manda. Hago estos chequeos médicos y físicos dos o tres veces al año, para ver cuál es mi estado de forma y controlar cada parte de mi cuerpo. Luego, volveré a casa, España, para ver a la familia y pasar unos días juntos. Se necesita un poco de relajación después de una carrera tan exigente como la de Sepang, y luego tocará ultimar la preparación para afrontar otras dos carreras seguidas, esta vez China y Bahrein, lo que significa más viajes largos y más cambios de zona horaria. Imaginaos, cuando me fui todavía estábamos en invierno y ahora, tres semanas después, estamos en plena Primavera: ¡es un buen cambio!”


“Las tres últimas semanas han sido mis primeras en Twitter, y debo decir que ha sido una experiencia muy agradable. Era algo que quería hacer desde hace tiempo, así que me puse manos a la obra. En los últimos meses, había visto cómo salían a la luz un montón de rumores sobre mí en internet y en las redes sociales, así que pensé que sería mejor que yo mismo me ocupara de ello, ¿no creéis? De esta manera, puedo dar mi propio punto de vista, hablar de mi vida y contar lo que me va pasando mientras viajo por el mundo de carrera en carrera, intentando comunicar lo que de verdad siento. Eso sí, nada en plan técnico, porque en el fondo, la Fórmula 1 es todavía uno de esos deportes en los que sigue siendo importante la discreción en algunas materias; pero es la forma que tengo de describir lo que pasa en el mundo de alguien que se dedica a lo mismo que yo. De momento, está genial, sobre todo leer los mensajes que me mandan mis seguidores y las sugerencias que me hacen. No respondo a todos, porque me llevaría todo el día, pero sí que los leo todos… Trataré de mejorar el nivel de mis tweets. Debo decir que me sorprendió mucho, para empezar, el gran número de seguidores que tuve casi de inmediato. Cuando colgué el primer vídeo que grabé, estaba en una escala en Doha de camino a Australia, y me aposté con mi manager y con mi fisio el número de seguidores que alcanzaría mi twitter antes de embarcar: yo aposté por mil, Luis dijo que ochocientos y Edoardo, seiscientos. Y bien… a las cuatro horas, justo antes de partir rumbo a Melbourne, ¡la cifra ya era de treinta y nueve mil! Luego, éstá el nivel de entusiamo con que te tomes esto: he recibido tantísimos mensajes, y todos positivos, que debo decir que me animan de verdad”.